miércoles, 11 de agosto de 2010

Diario de un viaje: San Bernardo(2)

Esto ocurrió entre los días 1 y 15 de Enero de 2010.
Capitulo 2

Uno de los mejores negocios nocturnos es la venta de panchos. Despues de bailar la muchedumbre hambrienta ataca los negocios de salchichas para saciarse luego de horas de baile. Una buena clientela debe ser la "comunidad de la plaza". Al pasar por la plaza se siente un aroma dulzon bastante fuerte. Casualmente a estos individuos se los ve alegres, saltando, cantando y sacados. Ese olor misterioso parece traer como efecto secundario un hambre voraz.
Con esta introduccion es que quiero empezar a analizar un tema que me resulta de interes: la seguridad en la costa.
Resulta que frente a los actos de violencia ocurridos en el 2009 la municipalidad decidio sacar una ley fundamental e imprescindible para combatir la violencia: la prohibicion de panchos a partir de las cuatro de la madrugada. Claro, nada peor que darse con una dosis de salchicha a la noche. Despues de mandarnos un par nos dan ganas de romper todo y nos volvemos terriblemente agresivos. Y ni hablar de los efectos alucinogenos de la carne de chancho.
¿Que? Ah, ¿la salchicha no es una droga? ¿Y por que la prohiben?
Respuesta: para que no se junte mucha gente en el mismo lugar. Las hamburguesas y los shawarmas estaban permitidos pero los panchos no. Algo deben haber hecho.
Pero un vendedor supo vencer al sistema. Una noche nos encontramos a la salida del boliche con un puestito de panchos. La policia estaba a escasos metros del lugar, una situacion muy extraña. Resulta que en lugar de vender a 5 pesos cada uno lo vendia a 6. El vendedor nos conto el arreglo: el peso extra iba en bono contribucion a nuestra honorable policia federal. Se lo merecen, despues de tanto sacrificio por la comunidad.
Otra de las medidas sacadas esta vez por nuestro efectivisimo gobierno bonaerense en el combate de la inseguridad es la obligacion de cerrar los locales bailables antes de las 5 y media los viernes y sabados. Asi que a esa hora se cerraron todos los lugares y la Avenida San Bernardo se lleno de borrachos que terminaron cortando la avenida y pude apreciar como esa enorme cantidad de gente festiva se dirigia a la playa. Aplaudo con enfasis la habilidad del gobernador para patear a todos los choborras y juntarlos en la calle a la misma hora haciendo un quilombo impresionante.
Aquellos locales que no respetaron la norma fueron clausurados. Pero para alivio de todos los habilitaron rapidamente una vez que pagaron la coi...eh...multa.
El viaje siguio y tuvimos muchas mas aventuras las que contare en el siguiente capitulo.
Continuara.

martes, 2 de febrero de 2010

Diario de un viaje: San Bernardo.

Esto ocurrió entre los días 1 y 15 de Enero de 2010.
Capitulo 1

Como acostumbran todos los años, mis amigos fueron a veranear a San Bernardo. En esta ocasión yo estaba incluido en el grupo.
Es el primer día del mes pasadas las seis de la tarde. Estamos viendo videos viejos de futbol porque es lo que hay en la tele (esa costumbre de repasar cosas viejas cuando es año nuevo). Ya estábamos reunidos los nueve (éramos diez en el grupo pero uno viajaría más adelante). Llega el chofer, el mismo que nos alquilaba la casa, Turrillo. Viajamos en una combi escolar para discapacitados. Yo tuve que ir adelante con el conductor. Detrás, uno de los nuestros al lado de dos viejas. El resto, en el fondo mezclados con los bolsos.
Luego de unas horas llegamos a destino. El día estaba lluvioso pero no nos desanimó, las tormentas van y vienen en la costa. Ingresamos al duplex y empezamos a recorrer la casa. Tenia dos baños (uno afuera), las dos camas matrimoniales eran una cama de plaza y media y un colchón en el piso. Otra cama surgía de abajo del sofá. Las otras…bien, en la mía arrodillado casi entraba. Había dos pisos. De uno de los cuartos de arriba surgía una construcción dudosa que Turrillo supo transformar en habitación, y que fue en donde dormí inicialmente. Allí la escalera daba vértigo y era muy fácil golpearse la cabeza. La baranda estaba compuesta de maderas largas clavadas de forma “artesanal”. Algo nos hacia dudar de la legalidad de ese cuarto, o “shui” como lo llamaba Turrillo. Las almohadas eran casi todas improvisadas. Algunas estaban compuestas de frazadas dobladas varias veces y otras eran simplemente una esponja gigante. Un par de tan duras que eran hacia preferible no usarlas. La tele no tenía cable, pero no era para desesperar, teníamos Nintendo (luego comprobamos que la Nintendo se veía en blanco y negro). En el patio estaba la “parrilla de la puta madre” que era una construcción de ladrillos con una reja oxidada sostenida por unas maderitas en su interior. Afuera además había una mesita, que aparentaba ser un banco de escuela (¿Seria?). Por suerte teníamos termotanque, aunque cada vez que se encendía perdía una gran cantidad de gas mortífero que se mezclaba con la atmosfera de flatos en la casa. La falta de vasos hizo que muchos debieran optar por tazas o vasos de vodka (medidas), y la insuficiencia de cubiertos forzó a más de uno a comer con cucharas. Rápidamente nos quedamos sin gas (debido a las pérdidas en la cocina) y tuvimos que reponerlo. Al principio se nos complicó para limpiar la mesa porque todos los trapos tenían olor a culo. Solucionamos el problema comprando trapos nuevos.
El décimo integrante del grupo llegó el día cuatro. Inicialmente durmió en el sofá-cama pero más adelante cambió conmigo porque dormir en posición fetal se me hizo insoportable. Ya con el grupo completo empezó la verdadera joda.

jueves, 10 de diciembre de 2009

De Floggers y Facebookers

Se ha hablado mucho en los medios del fenómeno de las bautizadas "tribus urbanas". La más masiva y comercial (en Argentina) es la que surgió luego de la aparición de la página fotolog.com, una "web site" donde uno publica fotos y luego otros las firman (si, es eso nada mas).
La necesidad de exhibicionismo de los preadolescentes y adolescentes jóvenes hizo que esta página de internet se hiciera muy popular y que surgiera un grupo de gente con vestimenta propia, música predilecta y peinados singulares.
Pero el tiempo pasa, y con el tiempo aparecen nuevas modas. Ahora hay una página mucho más masiva que el Fotolog, y es Facebook.com. En la misma no solo se publican fotos sino también videos, y se pueden jugar juegos y realizar actividades diversas. Esto me hace preguntar si no tardará en aparecer otra "tribu", que me atreví a llamarla de "facebookers" aún antes de su nacimiento.
Los miembros de este grupo no coleccionarían "firmas" sino "amigos", y competirían para ver quién consigue más amigos que el otro. Elegirían un estilo de música para bailar, se vestirían de un modo diferente al resto y tendrían un aspecto sexualmente ambiguo. Con el tiempo se peinarán dentro de ciertos parámetros y los comerciantes se relamerán al verlos pasar. Tendrán sus normas de exclusividad y consensuarán sus métodos de discriminación.
Pero no hay "tribu urbana" que no tenga enemigos. Los facebookers se enemistarán con algún grupo ya existente o con otro nuevo que surja, por ejemplo, los twitterers. Facebookers y enemigos se pelearán a veces terminando a los golpes en un punto de reunión común, que puede ser un shopping (¿Dot?) o, digamos...la biblioteca pública.
El facebooker argentino que más amigos consiga se paseará por los canales de la TV mediocre que nos acosa cada día, y los otros facebookers lo admirarán y pedirán su autógrafo. Llamaremos a este facebooker, digamos, Buki.
Con el tiempo Buki sacará su propio libro (escrito por otro) en donde contará cómo logró su hazaña. También desfilará en los boliches en los que se permita el ingreso a los alcohólicos menores de 18 años y será un ejemplo a seguir para los de su especie.
Mucho queda para reflexionar sobre este nuevo fenómeno pero como aún no existe, por ahora será todo un verso mío.

Alejandro K

sábado, 7 de noviembre de 2009

El daño del cigarrillo

INTRODUCCION

No voy a escribir sobre el daño que genera el cigarrillo a los pulmones, del cáncer ni de los problemas cardiovasculares. De esos temas se habla siempre y a nadie le interesa.

Voy a escribir sobre el daño cerebral que puede ocasionar esta adicción, y del cambio en el comportamiento que genera.


EN LA MENTE DEL FUMADOR


Muchas veces los no fumadores nos encrespamos cuando alguien fuma cerca nuestro. Los adictos al tabaco en general no tienen consideración sobre los que están a su alrededor a la hora de aspirar humo.

Ésta no es una acusación contra los fumadores ya que un comportamiento similar en tanta gente con un vicio en común no puede deberse simplemente a una falta de consideración voluntaria.


La sensación de necesidad generada por el sistema nervioso (relacionado con la producción de dopamina) debe causar una especie de “ceguera” en aquellos que cayeron en la trampa comercial de empresas que ganan millones matando personas de forma legal.


Los que empiezan a fumar en general saben de los riesgos que esto implica y aun así deciden hacerlo cuando todavía poseen libertad de decisión. La conclusión que efectúo de esto es que aquellos que se inician, o “prueban”, carecen de fortaleza mental o “personalidad propia”.

Haciendo a un lado todo lo que conocen sobre el cigarrillo comienzan a fumar imitando a quienes los rodean o a la persona a quien admiran, creyendo que así se destacan de ellos (cuando pasan a ser uno más del montón). Fuman porque el otro también fuma.


La influencia de las propagandas pro-tabaco genera la creencia de que el que fuma es mejor, o la pasa bien, o es libre (la influencia se genera en el inconsciente de las personas). De esta forma efectúan una especie de “lavado de cerebro” afectando sobre todo a las mentes más débiles, aquellas personalidades que están en formación: la de los adolescentes (sobre todo los más jóvenes). Ellos son mucho mas vulnerables a estas manipulaciones (que también se realizan en el marco de la legalidad). El problema es que la mente púber es selectiva según crea conveniente y sólo lee una parte del mensaje: “fumar esta bueno”; e ignora: “el fumar es perjudicial para la salud (ley no se qué, o sea, me obligan a decir esto)” o “prohibida su venta a menores de 18 años” (esto último con la complicidad de gran parte de los vendedores de cigarrillos).

Entonces, ¿como enojarse con alguien porque fuma forzando a los fumadores pasivos a inhalar miles de sustancias tóxicas, cuando esta persona demostró estar “enceguecida” por el tabaco? ¿Cómo pedirle que no fume si su cuerpo esta demandándole nicotina continuamente y su débil e indefensa mente no ve otra opción mas que otorgársela?


Los fumadores se vuelven nocivos para la sociedad no porque sean malvados o egoístas sino porque están ciegos y no ven lo que hacen.


Los que fuman tiran generalmente la colilla del cigarrillo al suelo sin que les importe ensuciar el entorno, cuando tal vez no harían lo mismo con un papel de caramelos.


En los trenes esta prohibido fumar, y sin embargo mucha gente se encierra en el popularmente llamado furgón para aspirar humo sin que nadie los moleste (y no solo tabaco, quizás hable de eso mas adelante). Aquellos que no recurren al furgón ponen un cigarrillo en su boca apenas para el tren en la estación y salen del mismo ya encendiéndolo.


También se puede ver en edificios públicos en los que esta prohibido fumar, como el de la FIUBA (Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires), gente fumando en cualquier parte del edificio (en este caso tanto profesores como alumnos o empleados).


Uno de los casos mas preocupantes es el de los adictos que inhalan humo con niños muy pequeños a su alrededor. Se puede ver incluso padres que fuman con sus hijos al lado, incluso cuando los mismos son bebés, ignorando que pueden asesinar involuntariamente a sus hijos (averigüen sobre el Síndrome de Muerte Súbita). El peor de los casos es el de las mujeres embarazadas fumadoras.


Así que no culpo a los fumadores del daño que causan a otros y se causan a si mismos, sino que culpo a la debilidad de sus mentes y a las corporaciones que se aprovechan de ello.


Alejandro K